El post más difícil que he escrito

Llevo mucho tiempo dándole vueltas a este post… Escribirlo o no escribirlo, publicarlo o no publicarlo… En LinkedIn todos nos ponemos nuestro traje de “profesional”, Y ASÍ DEBE SER. Pero a veces, es necesario echar una mirada a nuestra faceta personal para entender quién somos y cómo hemos llegado hasta aquí.

El post más difícil que he escrito _ Descubriendo LinkedIn

En el post de hoy te explico de dónde sale Descubriendo LinkedIn, ¿qué me llevó a querer escribir un blog especializado única y exclusivamente a LinkedIn?, ¿qué me empujó, años después, a tomar la decisión de dedicarme full time a LinkedIn, ayudando a profesionales y empresas a sacarle el máximo partido a esta red social?.

 

Si tuviera que dar un único motivo por el que pasé de publicar artículos en un blog a lanzarme a la aventura de Descubriendo LinkedIn, ESA RAZÓN SE LLAMARÍA CARLA.

 

Te cuento mi historia: Poco antes del final de 2011, pasamos de ser una pareja a ser una familia, con la llegada de Carla, nuestra primera hija. Por aquel entonces todavía no lo sabíamos pero mi “super special girl” nos reservaba algunas sorpresas.

 

En aquel entonces, yo era una directora comercial de una agencia de marketing online, convencida de que se podía llegar a todo (Diós que difícil!). Como la mayoría de madres trabajadoras, hacía malabares para llegar a todo, el trabajo, la familia, mi recién estrenado blog… A veces lo conseguía y a veces no.

 

Después de dos años, nos cayó encima una de esas bofetadas que te da la vida, en nuestro caso, la bofetada se llamó diagnóstico. Nuestra vida se puso patas arriba en un momento y ya nunca volvería a ser igual. Después pasamos al plan de acción, ¿qué puedo hacer yo?

 

Nos pusimos en marcha, información y formación, terapias, estimulación, búsqueda de recursos… Te aseguro que a mi día le faltaban horas. Así pasamos unos años.

 

Hasta que llegó mi segundo embarazo, iba a nacer Laura. Mi pequeño monstruo, dio bastante guerra durante todo el embarazo, tanto que tuve que estar la mayor parte de éste de baja. Esto, que a priori podía parece la gota que haría desbordar nuestro vaso, fue una bendición (confieso que tardé un tiempo en verlo así). Empecé a pasar más tiempo con Carla, y un tiempo de mucha mejor calidad. Aprendí mucho con ella, y para ella. Me convertí en un recurso aún más útil para mi hija. En esos meses mi “super special girl” mejoró tanto…

 

Cuando hacia el final de mi embarazo, mi empresa me propuso “llegar a algún tipo de acuerdo” (corramos un tupido velo…), los astros se alinearon. De nuevo, en ese momento no lo vi así, me dolió ligeramente el ego. Pero imperó mi parte racional y práctica. Por eso, cuando al enterarse de que estaba en el mercado, me contactaron mis principales competidores, no tuve ninguna duda en decir “NO, gracias, pero no gracias“.

Tenía una misión mucho más importante.

Mi prioridad ya no era hacer carrera ni carreras, mi prioridad eran y serán siempre mis dos preciosas hijas, que me necesitaban mucho.

Las personas que me conocen saben que no puedo estarme quieta durante mucho tiempo, entonces una idea cogió fuerza dentro de mi cabeza…

¿Y si fuera mi propia jefa? ¿Y si pudiera elegir mi propio horario? ¿Y si no tuviera que sentirme nunca más culpable por tener un horario “especial” para poder atender a las necesidades especiales de mi familia? ¿Y si pudiera decidir con quién trabajar, cómo y cuándo? ¿Y si pudiera dedicarme realmente a aquello que me gustaba?

Y así fue como Descubriendo LinkedIn despegó. Pasó de ser casi un hobby o una actividad complementaria, a ser mi principal ocupación. Gracias a Carla, y a Laura, ahora puedo considerarme una privilegiada, trabajando de lo que me gusta. Me he hiperespecializado en un nicho de mercado muy concreto: LinkedIn. He sembrado mucho para llegar a convertirme en uno de los pocos profesionales realmente expertos en LinkedIn en nuestro país.

He encontrado mi equilibrio, Descubriendo LinkedIn me permite conciliar mi vida familiar y profesional. Y disfruto mucho cada vez que entrego un perfil a un cliente y veo su reacción, o cuando al día siguiente de una formación, el organizador de la jornada me llama para decirme que su equipo ya ha empezado a dar sus primeros pasos en LinkedIn gracias a mí.

Posted by Elisabet Cañas  |  2 Comments  |  in Uncategorized

2 Comments

  1. jaime chicheri 16 noviembre, 2017 7:06 am / Reply

    enhorabuena por tu historia, por este post y por el blog.
    de uno que te sigue desde tus inicios :-)

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